LOS PSICOFARMACOS Y EL SEXO
El uso excesivo de psicofármacos, que se ha multiplicado desde el año 2000 hasta la fecha, en un uso indiscriminado sobre todo en los Benzodiacepínicos, no solo enmascaran la parte depresiva sino que también la preservan, con la consecuencia que trae ésta de por sí, de deterioro anímico, vital y hasta riesgo de vida. Lamentable, porque es como decir, curar un proceso infeccioso con aspirina y no tratar el problema con antibióticos pertinentes, que por
